Mapa de un “mundo nuevo” y añoranza del mar

Diario de viaje a Kenia, Capítulo I – Comienza la Escuela  Panafricana de EdC, 23 de enero de 2011

por Luigino Bruni

110123_Nairobi_01_rid

Ha comenzado con mucha alegría y con el ambiente propio de las grandes ocasiones, con seriedad y felicidad al mismo tiempo, la primera jornada de la Escuela Panafricana de la EdC en la Mariápolis Piero. Están presentes 160 personas, muchos jóvenes, de 12 países africanos. El hecho de que estén representados tantos países es de por sí muy importante. Se nota el entusiasmo y se dan todas las premisas para que pueda comenzar el tiempo de la EdC para Africa. Tras los distintos saludos informales – aunque aquí en Africa el encuentro con el otro siempre es solemne – he hecho una breve introducción en base a la preparación de estos meses y a algunas conversaciones mantenidas el sábado, a mi llegada a Nairobi, con quienes viven la realidad africana de cada día.

No es fácil la situación  para el Movimiento de los Focolares en Africa, como tampoco lo es para la Iglesia ni para el conjunto de la sociedad. 110123_Nairobi_04_ridLa economía es especialmente difícil, ya que encierra todas las contradicciones y heridas de estas tierras que han sido saqueadas sin piedad, en personas y recursos, durante siglos y lo siguen siendo todavía hoy. Se nota que los africanos tienen un gran deseo de “retomar el destino de Africa en sus manos” y aunque el Movimiento de los Focolares ha actuado de manera verdaderamente distinta a otros, con un verdadero trabajo de inculturación y de servicio a Africa, las heridas se perciben también aquí.

Toda la economía está atravesada por un clientelismo y un paternalismo seculares, que han creado en los africanos una actitud de “espera” de ayudas y ha matado la iniciativa y la creatividad. Así se puede entender que para nosotros, que hablamos de una nueva manera de hacer empresa, donde se comienza dando para después recibir, esto no es fácil. Pero siempre es posible. Así que hemos comenzado con esta conciencia de una gran complejidad y casi de impotencia.

Al querer presentar la escuela con un mensaje sobre todo de esperanza, me vino a la cabeza, como metáfora, la historia de Cristóbal Colón, A diferencia de muchos otros a los que les hubiera gustado cruzar el océano, Colón lo hizo de verdad gracias a que encontró un mapa del océano (elaborado por un tal Toscanelli que nunca salió de Italia), que le dio la fuerza y la esperanza necesarias para aventurarse en mar abierta.

110123_Nairobi_02_ridEl carisma es como un mapa, que nos hace afrontar lo desconocido con la fundada esperanza de poder encontrar un “Nuevo Mundo” (aunque sea buscando tal vez las Indias). Pero el verdadero mapa lo dibujó Colón a su regreso. La economía de comunión africana sólo la podrán realizar los africanos, pero ahora hay que ponerse en marcha con la EdC que nace de un carisma. Después harán falta marinos, carabelas y capitanes, pero sobre todo la añoranza del mardel mundo unido!), el deseo de partir a buscar un nuevo mundo. Sin esta añoranza nunca se acaba de partir.  Así pues, “mapa” y “añoranza del mar”.

La mañana ha continuado con los espléndidos testimonios de John Mundell y de Teresa Ganzon (con sus familias), dones extraordinarios para la EdC. Africa, USA, Asia, Europa: todos por un mismo gran objetivo.

Ahora la jornada sigue con los talleres de la tarde con Giampietro y Elisa ParolinFrancesco Tortorella y Teresa Ganzon, que tienen aspecto de ser importantes. Os tendremos al corriente. Mientras tanto mantengamos viva la añoranza del mar (el mundo unido) creyendo en el mapa (aunque todavía no hayamos visto el océano), en Africa y en cualquier otro lugar.

ir al blog


Imprimir   Correo electrónico