luigino-bruni-w.png
© Stefania Casellato

"Soy economista e historiador del pensamiento económico, con un creciente interés por la ética, los estudios bíblicos y la literatura. Estos intereses laterales han ido creciendo con los años hasta cambiar la naturaleza de mi oficio, que se encuentra en continua evolución. Cuando he intentado ahondar en las palabras “económicas” que me fascinaron desde mis primeros estudios – bienestar, felicidad, reciprocidad, mercado, don, gratuidad… – me he dado cuenta de que estas palabras ‘primeras’ son demasiado ricas y complejas como para que la ciencia económica, por sí sola, pueda comprenderlas y explicarlas, ni siquiera esa economía abierta a los temas sociales y civiles a la que yo mismo he contribuido.

Todas las disciplinas individuales mueren cuando intentan pasar de la teoría a la vida. Para resurgir, deben empezar a dialogar con otras disciplinas hermanas, porque los verbos que abren la vida y la explican deben declinarse en primera persona del plural (nosotros).

Así pues, en mi trabajo de estudioso e intelectual se alternan artículos de teoría económica con comentarios bíblicos, libros de historia del pensamiento económico con otros sobre la naturaleza religiosa del capitalismo, y ninguno de estos aspectos por sí solo es capaz de expresar lo que ocupa hoy mi mente y mi corazón."

Image

Economia Civil

Trabajos, investigaciones y artículos
entre economía e historia de las ideas

Oikonomia

El capitalismo, las religiones y lo sagrado

Organizaciones e Ideales

Gobierno, carismas y motivaciones

Comentarios Bíblicos

Un economista lee el Libro de los libros
Image

Economia Civil

Trabajos, investigaciones y artículos
entre economía e historia de las ideas
Image

Oikonomia

El capitalismo, las religiones y lo sagrado
Image

Organizaciones e Ideales

Gobierno, carismas y motivaciones
Image

Comentarios Bíblicos

Un economista lee el Libro de los libros
luigino-bruni-w.png
© Stefania Casellato
"Soy economista e historiador del pensamiento económico, con un creciente interés por la ética, los estudios bíblicos y la literatura. Estos intereses laterales han ido creciendo con los años hasta cambiar la naturaleza de mi oficio, que se encuentra en continua evolución. Cuando he intentado ahondar en las palabras “económicas” que me fascinaron desde mis primeros estudios – bienestar, felicidad, reciprocidad, mercado, don, gratuidad… – me he dado cuenta de que estas palabras ‘primeras’ son demasiado ricas y complejas como para que la ciencia económica, por sí sola, pueda comprenderlas y explicarlas, ni siquiera esa economía abierta a los temas sociales y civiles a la que yo mismo he contribuido."
Image

Últimos artículos